ENCOURAGE DEEPER UNDERSTANDING OF SCRIPTURE/ INCENTIVAR UN ENTENDIMIENTO MÁS PROFUNDO DE LA ESCRITURA

Oct 6, 2017

Encourage Deeper Understanding of Scripture

Now we hear the second of the three parables we indicated last Sunday: the murderous vinedressers. The parable is a good example of how violence generates more violence. The farmers who rented the vineyard thought that killing the servants of the owner was the best, since in doing so they would have more for them.

In his goodness the owner sent his son, but they also killed him, thinking that by doing so they would inherit the vineyard and all the produce would be for them. However, the landlords were left with nothing.

It seems that in terms of violence society has not changed since the time of Jesus. We are still suffering from violence in all social areas. There is no respect for human life, much less for the creation of God, given to us with all his love. God gives us mercy and compassion, forgiveness and love every day of our lives.

The challenge for us is to bear fruit, that is to say, not to be mistaken as good parents, excellent sons and daughters, good students and untiring workers for respect and peace. How to achieve it? What do you do to have a heart that generates peace?

St. Paul describes it as follows. Christians have difficulties of all kinds. Only in intimacy, prayer and action will you find peace and serenity to bear fruit in abundance. May we take action in this so that we never listen to the words of Jesus. "I tell you that the Kingdom of God will be taken away from you and given to a people to bear its fruits."

ENTENDIMIENTO MÁS PROFUNDO DE LA ESCRITURA

Ahora escuchamos la segunda de las tres parábolas que indicábamos el domingo pasado: los viñadores asesinos. La parábola es un buen ejemplo de ver cómo la violencia genera más violencia. Los labradores que alquilaron la viña pensaban que matar a los sirvientes del dueño era lo mejor, ya que al hacerlo tendrían más para ellos.

En su bondad el dueño envío a su hijo, pero también a él lo asesinaron, pensando que al hacerlo heredarían la viña y todo el producto sería para ellos. Sin embargo, los arrendadores se quedaron sin nada.

Parece que en términos de violencia la sociedad no ha cambiado desde los tiempos de Jesús. Seguimos en la actualidad sufriendo de violencia en todos los ámbitos sociales. No hay respeto por la vida humana, mucho menos por la creación de Dios, dada a nosotros con todo su amor. Dios nos da misericordia y compasión, perdón y amor todos los días de nuestra vida.

El reto para nosotros es dar frutos, es decir, para no equivocarnos siendo buenos padres de familia, excelentes hijos e hijas, buenos estudiantes y trabajadores incansables por el respeto y la paz. ¿Cómo lograrlo? ¿Qué hacer para tener un corazón que genere paz?

San Pablo lo describe de la siguiente manera. Los cristianos pasan dificultades de toda clase. Solo en la intimidad, oración y acción encontrará la paz y la serenidad para dar frutos en abundancia. Ojalá que pongamos acción en esto para que nunca escuchemos las palabras de Jesús. “Les digo que les será quitado a ustedes el Reino de Dios y se le dará a un pueblo que produzca sus frutos.